Ante la agresión militar de Estados Unidos contra el pueblo de Venezuela, realizada de manera unilateral y sin el visto bueno de su propio congreso, los Comités Óscar Romero de Europa:
- Expresamos nuestro repudio y condena por el uso de la violencia y la fuerza militar de USA para socabar la soberanía, la economía y el desarrollo de Venezuela o de cualquier otro país.
El sistema imperial capitalista, que se ha sustentado en la explotación humana, el saqueo de los recursos naturales, la coerción económica, la lógica colonial y la violencia estructural como formas de dominación, parece estar en crisis, y por eso recurre cada vez más a la fuerza bruta para mantener su hegemonía.
- Ante esta situación, nos oponemos a un mundo guiado por la lógica de la violencia y la ley del más fuerte. Nos negamos a una época de barbarie imperialista sin límites ni contestación por parte de las personas, organizaciones e instituciones.
Entendemos que esta agresión militar a Venezuela tiene repercusiones para toda América Latina y el resto del mundo, así como también un impacto negativo fuerte en la paz, los derechos humanos, la justicia social y las libertades democráticas.
- Por eso, abogamos por el diálogo y la negociación diplomática como únicas vías eficaces para resolver los conflictos. La única salida legítima debe ser construida por los propios venezolanos, con el acompañamiento de la comunidad internacional, mediante mecanismos pacíficos y democráticos. Jamás una intervención militar de una potencia extranjera.
- Se debe garantizar la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones tanto políticas como sobre sus propios recursos naturales.
- Exigimos a los Organismos Internacionales que actúen de inmediato condenando esta agresión. Nos reafirmamos en nuestro compromiso por un proyecto de gobernanza participativo, desde abajo y con cooperación global.
- Necesitamos fortalecer nuestra resistencia (la personal y la comunitaria): alimentándola, cambiando nuestros deseos, superando la visión de víctimas del sistema para ser parte activa y creativa en la construcción de nuevas relaciones, para recomponer un horizonte global.
Es necesario potenciar nuestros vínculos con aquellas organizaciones y personas que luchan contra el proyecto de dominación del Sur Global, en sus múltiples formas de resistencia: feminismo, ecologismo, soberanía nacional, lucha de clases, espiritualidades liberadoras que venzan la alienación a la que está sometida gran parte de la población mundial, nuevas formas de auto-gobierno, y todo aquello que sirva para generar una resistencia universal que debilite al imperialismo capitalista y transite hacia una nueva humanidad sustentada en valores éticos que tengan como base la Solidaridad.
La fortaleza de USA radica en su industria militar, en la tecnología al servicio de la muerte, que obtiene beneficios y poder cada vez que se inicia una guerra, por tanto:
- Debemos analizar críticamente nuestra sumisión al proyecto imperialista. Cada vez que aumentamos nuestros recursos en gasto militar (mal llamada defensa), o toleramos nuestra pertenencia a estructuras como la OTAN, estamos fomentando instrumentos generadores de conflictos y guerras al servicio de los intereses de las corporaciones de USA.
- Denunciamos los mecanismos de bloqueo económico o sanciones que USA aplica como arma de guerra y castigo colectivo a todos aquellos pueblos que se niegan a acatar sus órdenes. No aceptamos que determinados países puedan mantener la apariencia de democracia formal siempre que no desafíen los intereses fundamentales del capital transnacional; al tiempo que hay otros a los que se les tilda de delincuentes porque velan por
los intereses de su pueblo.
- Estados Unidos no invade Venezuela para restaurar la democracia ni para combatir el narcoterrorismo. Invade exclusivamente para tener control sobre el petróleo y castigar ejemplarmente cualquier proyecto de soberanía económica y política real.