Carta abierta a los pueblos de América Latina A 46 años del asesinato y martirio de Monseñor Óscar Arnulfo Romero

Enviado por COR Buenos Aires el Mar, 24/03/2026 - 14:19
Sicsal Argentina
Autoría
SICSAL ARGENTINA

Desde SICSAL Argentina, a 46 años del martirio de Monseñor Romero, nos dirigimos a los pueblos de América Latina y el Caribe con el corazón conmovido y la memoria encendida.

El 24 de marzo de 1980, mientras celebraba la Eucaristía, Romero fue asesinado por alzar su voz junto a los pobres, por denunciar la injusticia, por ponerse del lado de quienes sufrían la violencia estructural de un sistema que niega la dignidad humana. Su sangre derramada no fue en vano: se convirtió en semilla de esperanza, en palabra viva, en testimonio que sigue iluminando nuestros caminos.

Hoy, en un continente herido por nuevas y viejas formas de opresión —el extractivismo depredador, la exclusión social, la violencia institucional, el desplazamiento de comunidades, el racismo estructural, el patriarcado y la crisis climática— la figura de Romero vuelve a interpelarnos con fuerza.

Romero no fue solo un pastor de su tiempo. Fue y es un signo profético para nuestros pueblos. Nos enseñó que la fe no puede ser indiferente, que el Evangelio se encarna en la historia concreta, y que el compromiso con la justicia es inseparable del amor a Dios. Su palabra clara y valiente sigue resonando: “Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”.

Y hoy, decimos con certeza: Romero ha resucitado en cada comunidad que resiste, en cada pueblo que lucha por su tierra, en cada mujer que se levanta contra la violencia, en cada joven que sueña con un mundo distinto, en cada organización que defiende la vida.

Desde SICSAL Argentina queremos renovar nuestro compromiso con ese legado. Nos sentimos llamados y llamadas a seguir construyendo una Iglesia de los pobres, una Iglesia samaritana, que escuche el clamor de la tierra y el grito de los excluidos. Una Iglesia que no tema incomodar al poder cuando este oprime y destruye.

Convocamos a los pueblos de América Latina a mantener viva la memoria de nuestros mártires, no como un recuerdo del pasado, sino como una fuerza transformadora en el presente. La memoria es resistencia, es identidad, es horizonte.

En este tiempo crucial para nuestra región y para el planeta, creemos que el espíritu de Romero nos anima a tejer redes de solidaridad, a fortalecer la organización popular, a defender la vida en todas sus formas, y a caminar hacia un modelo de sociedad más justo, fraterno y en armonía con la Casa Común.

Que su testimonio nos impulse a no claudicar, a no acostumbrarnos a la injusticia, a no perder la esperanza.

Con la certeza de que la vida siempre vence a la muerte,
y que los mártires siguen caminando con sus pueblos,

SICSAL Argentina
Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América Latina
Marzo de 2026

 

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