Carta abierta de SICSAL Argentina
En este día cargado de memoria, de dolor y de dignidad colectiva, desde SICSAL Argentina alzamos nuestra voz para repudiar con firmeza la reedición de la llamada “teoría de los dos demonios” y la difusión del video “Memoria Completa” impulsado por el gobierno de Javier Milei.
No se trata de una simple interpretación histórica: es una provocación. Es un acto deliberado de relativizar el terrorismo de Estado, de diluir responsabilidades y de sembrar confusión en una sociedad que ha construido, con décadas de lucha, un consenso profundo en torno a la memoria, la verdad y la justicia.
En un día tan simbólico para el pueblo argentino, esta actitud hiere. Porque Argentina no olvida. Porque aún hay madres, abuelas, hijas e hijos que siguen buscando. Porque hay nombres que no son cifras, historias que no son relatos abstractos, cuerpos que aún no han sido restituidos a la tierra ni a la memoria.
La llamada “teoría de los dos demonios” pretende equiparar lo incomparable: pone en el mismo plano la violencia de un Estado que desplegó un plan sistemático de desaparición, tortura y exterminio, con otras formas de conflictividad política. Esa equiparación no es inocente: es una forma de negacionismo encubierto.
La única verdad no se declama en discursos oficiales: se está desenterrando, día tras día, en los cementerios, en las fosas comunes, en los centros clandestinos que aún revelan sus secretos. Está en las pruebas judiciales, en los testimonios de sobrevivientes, en las sentencias que el pueblo argentino supo conquistar.
Y esa verdad tiene una dirección clara: hubo un Estado perverso, inescrupuloso, que utilizó su aparato para sembrar el terror. Hubo un plan sistemático de desaparición de personas. Hubo complicidades civiles, eclesiásticas y empresariales. Y frente a eso, hubo un pueblo que resistió y sigue resistiendo.
Por eso afirmamos con convicción: la justicia prevalecerá sobre el terror. No como consigna vacía, sino como horizonte histórico sostenido por décadas de lucha de los organismos de derechos humanos, por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, por cada militante que no bajó los brazos.
No aceptamos retrocesos. No aceptamos relativizaciones. No aceptamos provocaciones.
La memoria no es un campo de disputa caprichoso: es un compromiso ético con quienes ya no están y con las generaciones que vendrán. Defenderla es defender la democracia misma.
Hoy, más que nunca, reafirmamos:
Son 30.000. Fue genocidio. Nunca más.
Gerardo Duré COR Buenos Aires
Noelia Bruera, COR Monttecarlo, Misiones
Daniel Benitez, COR EL CARMEN, Jujuy
SICSAL ARGENTINA (Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América Latina y el Caribe