En un contexto global marcado por la urgencia de enfrentar la crisis climática, la ciudad de Santa Marta, Colombia, será sede del Encuentro de Espiritualidades por la Justicia Climática, una iniciativa que reunirá a líderes religiosos, pueblos originarios, comunidades afrodescendientes, organizaciones sociales y referentes ambientales de toda América Latina y el Caribe. El encuentro busca aportar una mirada ética, espiritual y comunitaria a uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo: la transición hacia un mundo sin combustibles fósiles.
Entre los principales objetivos se destaca la construcción de una voz común desde las espiritualidades que interpele a los gobiernos y a la sociedad en su conjunto. Se trata de promover una transición energética que no solo sea técnica o económica, sino profundamente justa, centrada en la dignidad de los pueblos y en el cuidado de la vida en todas sus formas. En este sentido, el encuentro pondrá especial énfasis en visibilizar a quienes históricamente han sido más afectados por el extractivismo: comunidades campesinas, pueblos originarios, mujeres y sectores empobrecidos.
Los lineamientos que se debatirán giran en torno a una transición justa que garantice derechos, respete los territorios y promueva alternativas sostenibles. Esto implica, entre otras cosas, el abandono progresivo de los combustibles fósiles, el impulso de energías renovables con participación comunitaria y la construcción de economías locales basadas en el buen vivir. Asimismo, se planteará la necesidad de revisar estructuras financieras internacionales que perpetúan la dependencia y la desigualdad, como las deudas externas que condicionan las políticas ambientales de los países del Sur Global.
Un eje central del encuentro será el rol de las iglesias y las diversas tradiciones espirituales. Desde la encíclica Laudato Si’ hasta las cosmovisiones ancestrales, se reconoce que las espiritualidades tienen un potencial transformador capaz de movilizar conciencias y generar cambios culturales profundos. Las iglesias están llamadas a asumir un compromiso activo, no solo desde la reflexión teológica, sino también desde prácticas concretas en sus comunidades, promoviendo estilos de vida sostenibles y acompañando a los pueblos en defensa de sus territorios.
En este camino, se destaca la participación de redes y organizaciones internacionales de gran relevancia, como el Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América Latina (SICSAL), la Alianza Global Convida20, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la red Iglesias y Minería, la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), el Consejo Mundial de Iglesias, la Federación Luterana Mundial, CIDSE, Pax Christi Internacional y el Movimiento Laudato Si’, entre otras. Estas articulaciones reflejan una creciente convergencia entre fe, justicia social y compromiso ambiental, fortaleciendo una agenda común a nivel regional y global.
El encuentro también será un espacio de diálogo interreligioso e intercultural, donde distintas tradiciones podrán compartir sus saberes y construir una ética común del cuidado. Esta convergencia de voces busca fortalecer alianzas que trasciendan fronteras y sectores, generando una red de acción conjunta en defensa de la Casa Común.
De cara al futuro, el Encuentro de Espiritualidades en Santa Marta aspira a dejar un camino de compromiso sostenido. Se proyecta la creación de espacios permanentes de articulación, la incidencia en políticas públicas y la continuidad de acciones concretas en los territorios. Más que un evento aislado, se propone como un punto de partida para un movimiento que, desde la fe y la espiritualidad, contribuya a encender la vida y apagar definitivamente la dependencia de los combustibles fósiles.
En tiempos de crisis, las espiritualidades se presentan como una fuente de esperanza activa. Santa Marta será, así, un lugar de encuentro, escucha y compromiso, donde la diversidad de voces se une en un mismo clamor: cuidar la vida, hoy y para las generaciones futuras.