El Encuentro de Espiritualidades por la justicia climática comienza su jornada en Santa Marta con un clima de profunda expectativa y compromiso colectivo. Desde las primeras horas, referentes de comunidades campesinas, pueblos originarios, organizaciones sociales y espacios de fe fueron ocupando el auditorio, generando un ambiente de escucha atenta y diálogo fraterno.
Las delegaciones diversas que llegaron con sus historias, sus luchas y sus territorios a cuestas serán los protagonistas de esta jornada. Entre acreditaciones, saludos y abrazos, se va tejiendo una trama humana que expresa el sentido mismo del encuentro: construir caminos comunes frente a la crisis climática desde las espiritualidades y los saberes ancestrales.
En los pasillos y en la sala, se percibe una mezcla de expectativa por los impactos cada vez más visibles del extractivismo en los territorios —especialmente en lo que refiere al acceso al agua, la tierra y la vida digna—, pero también esperanza en la posibilidad de articular respuestas colectivas que nazcan desde los pueblos.
Las imágenes del inicio muestran un espacio en movimiento: participantes tomando nota, intercambiando experiencias y preparando sus intervenciones. La presencia de organizaciones como SICSAL y otras redes latinoamericanas refuerza el carácter continental del encuentro, que busca no solo reflexionar sino también incidir.
La jornada inicial se orienta a sentar las bases de un diálogo profundo entre espiritualidades, justicia social y transición energética. En ese marco, se espera que los debates avancen hacia propuestas concretas que impulsen la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, poniendo en el centro a las comunidades más afectadas.