Hacia una Transición con Alma: El Llamado a la Acción de una Lideresa Indígena

Enviado por COR Buenos Aires el Vie, 24/04/2026 - 17:53
Jocabed Reina
Autoría
Gerardo Duré - SICSAL Argentina

 

​En el marco del encuentro de espiritualidades, la ponencia de Jocabed Reina, mujer indígena de la nación Guna de Panamá y Colombia, resonó con una fuerza singular. No fue solo un discurso técnico; fue un puente entre la espiritualidad ancestral, la urgencia climática y las herramientas jurídicas internacionales para cuestionar el sistema económico actual.

​Su mensaje central es contundente: el sistema está roto porque intenta crear leyes nuevas ignorando las leyes intrínsecas de la Madre Tierra.

 

​La Espiritualidad como Biblioteca de Sabiduría

 

​Para el pueblo Gunadule, la relación con la tierra no es abstracta, es una vivencia diaria conocida como Nainu, un sistema agroforestal que preserva semillas, tradiciones y memoria. La profundidad de esta conexión se refleja en su lenguaje:

​Riqueza Lingüística: Existen más de 72 palabras para referirse a la tierra, cada una describiendo un matiz diferente de la relación ontológica con ella.

 

​La Tierra como Maestra: 

Los pueblos indígenas se posicionan como aprendices de esta "maestra", lo que les otorga el respaldo moral y práctico para ser guías en la crisis actual.

​Cantos y Relatos: La espiritualidad surge de la tierra misma a través de expresiones culturales que contienen siglos de conocimiento sobre la vida.

 

​El "Hackeo" al Sistema: De lo Espiritual a lo Jurídico. Reina no se queda en la narrativa; propone acciones concretas utilizando las propias herramientas del sistema para transformarlo. A esto lo denomina un "hackeo jurídico".

 

Sobre la ​negligencia Legal Internacional: Señala que financiar la expansión de combustibles fósiles ignorando la integridad biocultural es una falta legal y cita la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de julio de 2025 como un nuevo estándar de debida diligencia.

​además dijo que el Uso de Normativas del Banco Mundial: Insta a las organizaciones de fe y a la sociedad civil a presentar quejas ante la Oficina del Asesor en Cumplimiento (Ombudsman) del Banco Mundial, utilizando sus propias normativas de desempeño (como la número 7 y 8) para denunciar incumplimientos.

Se refirió también, a la ​audacia ante el mal citando una máxima cristiana, llama a ser "audaces como hijos de la luz", estudiando las narrativas del sistema para adelantarse a ellas.

Sobre ​el Rol de las Instituciones de Fe: expresó que hay que  limpiar la Propia Casa.

 

​Un punto crítico de su ponencia es la interpelación a las iglesias y organizaciones religiosas. Reina sostiene que no se puede hablar de ética siendo cómplices del sistema.

Las instituciones deben retirar su capital de bancos que sostienen los combustibles fósiles. Una narrativa disonante resta credibilidad al mensaje de protección de la creación.

Llamó a utilizar los ​púlpitos como Centros de Monitoreo: Propone que las iglesias actúen como vigilantes territoriales, denunciando negligencias contra los pueblos indígenas y la naturaleza.

Sobre las ​Zonas Libres de Fósiles: Declarar templos y misiones como zonas libres de energía fósil como un acto de "arrepentimiento" y coherencia. ​Una Transición con Alma y Transformación

 

​Finalmente, Jocabed Reina hace un llamado a participar en los mecanismos técnicos de la ONU, como el CMA 7 y el documento del Mecanismo de Transición Justa. Enfatiza que el párrafo 25 de dicha decisión abre la puerta para institucionalizar un comité ético de vigilancia.

​"Una transición que no tiene transformación es una transición sin alma. Una transición sin los derechos de los pueblos indígenas es una transición que no respeta la vida. 

Una transición que no respeta a la Madre Tierra es una transición de muerte".

Y cerró su participación diciendo que ​el clamor es claro: la espiritualidad debe ser el motor que impulse una transición climática capaz de cambiar no solo la energía, sino la narrativa misma de cómo habitamos el mundo.