¿Dónde está el centro en la política?

Enviado por admin el Jue, 27/06/2019 - 10:08
Joaquín
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Joaquín Sánchez en www.eldiario.es/murcia

Desde Mozambique, este rincón enorme de África, este país lleno de miseria y de alegría, de sufrimiento y esperanza, he reflexionado sobre España. He meditado sobre ese gran debate que es descubrir dónde está el centro en la política y quién lo representa. En la actualidad se lo disputan Partido Popular, Ciudadanos y PSOE,  quedando fuera Podemos y Vox. Siguiendo este hilo, hay un intento de configurar un nuevo mapa político, que sí incluye al partido de Santiago Abascal, y en el que Vox sería la derecha, el PP el centro derecha, Ciudadanos el centro izquierda, y PSOE la izquierda (versión descafeinada). De hecho, alguno situarían a Cs junto a los socialistas.

Haciendo un somero análisis, evidentemente desde mi percepción personal, hay que remontarse al comienzo de la historia de este proceso de entronizar el 'centro en la política'. Rebobinamos y llegamos al punto de origen, que no es otro que la presentación de Podemos a las elecciones europeas, en las que obtienen cinco diputados y un respaldo ciudadano muy importante. Su irrupción fue sorpresiva, y se colocó en la primera línea de la política, con una expectativa de voto espectacular. Hasta se predecía que podía ganar unas generales con una amplia mayoría.

La llegada de los morados supuso una amenaza real para los poderes económicos, financieros y sociales, lo cual provocó poner en marchar todos los mecanismos para neutralizar en el menor tiempo posible a este partido, como ya se había hecho con Izquierda Unida. Tenían dos opciones: o crear un partido nuevo o relanzar un partido ya existente. Se decantaron por la segunda alternativa,  transformando a Ciutadans en el actual Ciudadanos. Los grandes magnates del Ibex-35 fueron el motor de esta creación, porque nada ni nadie puede amenazar su acaparamiento de riquezas, ni evitar que el Estado siga privatizando las ganancias y socializando las pérdidas.

Proféticas fueron las palabras de Josep Oliu, presidente en ese momento del Banco Sabadell, cuando pidió un "Podemos de derechas", alentando a la desregulación financiera. En este sentido, todo apunta al gran papel que hizo Isidre Fainé, en ese momento presiente de La Caixa, para que Cs se convirtiera en un Podemos 'derechizado'. No hay que olvidar que Albert Rivera sale de las entrañas de este banco.

Ciudadanos se relanza con gran fuerza a nivel nacional para neutralizar al partido de Pablo Iglesias y apuntalar a la derecha. Los naranjas aparecen con una muy buena estrategia basada en la regeneración política contra la corrupción, ocultando su ideología ultra neoliberal y su fundamentalismo, destructivo para el tejido social, que se traduce en la defensa radical del liberalismo económico, la bajada de impuestos directos y privatizaciones. ¿No es llamativo que personas que desprecian el estado, que lo consideran una perversidad, quieran formar parte de él a nivel nacional, autonómico y municipal?

El liberalismo económico es un sistema condenado por la doctrina social de la iglesia católica. La bajada de impuestos directos, no indirectos como el IVA, y las privatizaciones, desembocan en una sociedad salvaje. Hace surgir la ley del más fuerte, donde los poderosos se comen a los más débiles, y en donde se agudiza la desigualdad, haciendo que el 99% pertenezca al umbral de la pobreza, mientras que el 1% restante acumule casi el total de las riquezas.

Tengo que reconocer que en Ciudadanos se afiliaron o milita mucha gente buena, hastiada de la corrupción del PP y de la prepotencia de sus dirigentes, con cierta sensibilidad social y preocupada por el bienestar de la ciudadanía. Lamentablemente no fueron conscientes de que Cs era un lobo con piel de oveja, y que su misión no era la regeneración política, sino apuntalar a la derecha y a los intereses de las grandes fortunas.

En este momento histórico, los que planearon y diseñaron Ciudadanos y quienes controlan y dominan en la dirección se han quitado la careta, aprovechando que la ciudadanía se encuentra anestesiada en su conciencia y que se ha globalizado la indiferencia. Se defiende un sistema económico que es tremendamente lesivo para el bien común y dignidad. Y lo siento por esa gente buena que hay en Cs y conozco.

Podemos y las cloacas

En cuanto a Podemos, no puedo dejar de tenerlo presente en este análisis. Ha tenido en contra una campaña tremenda, antidemocrática, vergonzosa e inimaginable de mentiras, de noticias falsas. Las cloacas del estado han colaborado con los medios de comunicación para ser altavoces de esta adulteración de la democracia ¡Qué tristeza de periodistas al servicio de la mentira! Junto con esto, que es una tremenda distorsión democrática, tenemos los propios errores, a veces, incomprensibles y cegados, en un partido que pretendía aportar frescura a la democracia y a la justicia social, que pretendía ser algo diferente, desde una credibilidad basada en una vivencia de los valores del 15M.

Unos de los fallos precisamente ha sido presentarse como "la personificación de la justicia, de la libertad, de la fraternidad, de lo asambleario…" desde la más estricta coherencia. Evidentemente, aparecen muchas contradicciones que pasan factura. Te puedes mostrar, desde la sencillez y la humildad, como un intento de "encarnar" esos valores en tu vida y en la estructura del partido, sabiendo que tú no simbolizas la justicia o la libertad. Por otra parte, ha generado muchas decepciones al reproducirse la manera de ser de los partidos políticos tradicionales.

Las luchas de poder por el control, por las listas, el apartar gente válida por conflictos de visión y personales, los egos y los narcisismos…han hecho que se produzca una gran desafección. ¿Cómo es posible la autocrítica echando la culpa a los demás? Siguen sin aprender que si un partido quiere ser diferente, tiene que actuar de manera diferente.

De esta forma, considero que los valores que se deben encontrar en el centro de la política son lo siguientes:

  • La persona debe ser lo primero.
  • El dinero al servicio del bien común y de la dignidad humana. No a la idolatría del dinero.
  • El estado debe valar por el bien común y la dignidad humana.
  • Defensa y promoción de los derechos humanos.
  • Defensa y promoción de los derechos constitucionales: Derecho al trabajo, al salario justo, a la vivienda, a la cobertura social en caso de necesidad, a una pensión digna…
  • Defensa de los derechos sociales y laborales sin restricciones ni mordazas.
  • La protección social de las personas más vulnerables: Mayores, discapacitados, parados, enfermos…
  • Garantizar un sistema público de calidad en la educación, sanidad y políticas sociales.
  • La potenciación de la democracia participativa.
  • Impuestos justos y progresivos que garanticen un Estado de Bienestar óptimo.
  • Igualdad plena en derechos y obligaciones entre hombres y mujeres.
  • La lucha contra la violencia machista.
  • Acoger e integrar a los inmigrantes y a los refugiados.
  • Plenos derechos de la persona independientemente de su orientación sexual.
  • Sociedad orientada a la erradicación de la pobreza y las desigualdades sociales.
  • Defensa de la paz y la solidaridad a nivel local y mundial.
  • Derecho a una información veraz y transparente y al servicio de los valores humanos.
  • El cuidado del medio ambiente, que también regule e indique qué sistema económico es el más adecuado para preservar el planeta, la solidaridad intergeneracional y que el planeta no colapse.

En definitiva, el derecho a ser felices, a saborear la vida. A que no haya personas sin trabajo, sin horizonte, ni salida.

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