Párroco anglicano de la Iglesia de San Mateo, en Maryland, miembro del Consejo Directivo de SICSAL Óscar Romero y de la Comisión de Migraciones de CONVIDA20, se ha convertido en refugio vivo para familias migrantes que temen una separación forzada.
Desde hace más de 20 años al frente de esta comunidad anglicana, Rivas ha sido testigo del endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos y de sus consecuencias humanas.
La escena que marcó un punto de quiebre ocurrió en un cruce de tráfico: el sacerdote vio cómo agentes de ICE mantenían en el suelo a un joven salvadoreño. A partir de ahí, el miedo comenzó a instalarse con mayor fuerza entre las familias de su parroquia. Como respuesta, los padres de 26 niños le cedieron al sacerdote la tutela legal de reserva, una figura que se activaría únicamente en caso de deportación o separación familiar forzada.
Artículo completo en Religión Digital