Santa Marta, Colombia
En el marco de una jornada marcada por la integración y el reconocimiento de los saberes ancestrales, conversamos con Teresa Subieta, ex embajadora de Bolivia ante la Santa Sede y figura clave en la moderación del segundo panel del día. Con la calidez que la caracteriza y una trayectoria dedicada a la diplomacia y los derechos humanos, Subieta compartió sus impresiones sobre este encuentro internacional.
Un modelo de plurinacionalidad
Al preguntarle sobre la experiencia de su país natal, Subieta destacó con orgullo el camino recorrido por Bolivia:
"Somos un pueblo donde, gracias a Dios, a los movimientos populares y a las organizaciones campesinas indígenas, han sido reconocidas en la Constitución Política del Estado 36 nacionalidades, con sus diferentes dialectos y tres idiomas legalmente constituidos y recuperados: el aimara, el quechua y el guaraní".
Para la exembajadora, este reconocimiento no es solo un trámite legal, sino un acto de justicia histórica que Bolivia ofrece como ejemplo al continente.
Colombia y el despertar de los pueblos
Sobre su presencia en territorio colombiano, Subieta se mostró entusiasmada por el proceso que atraviesa el país:
"Estoy feliz de venir a Colombia, de ver la multiplicidad de nacionalidades que están en ese proceso de ser reconocidas, para que este mundo indígena originario nos pueda señalar —de acuerdo a sus culturas y costumbres— eso que tanto el mundo necesita: justicia, paz, solidaridad y reciprocidad".
Un llamado a la resistencia espiritual
La entrevista tomó un tono más profundo al abordar los desafíos actuales de los pueblos de Abya Yala. Subieta hizo un paralelismo con la situación en Medio Oriente:
"Así como Irán no ha permitido que se lo domine, nosotros, a pesar de los más de 500 años que vivimos en la dominación, debemos seguir resistiendo y avanzando, como Dios quiere, en la liberación, pero espiritual, mostrando lo que somos".
Hacia la libertad plena
Finalmente, al consultarle sobre el propósito de este tipo de encuentros, la diplomática subrayó la importancia de la visibilidad y el encuentro fraterno:
"Este encuentro nos va a permitir mostrar esa parusía que necesitamos con urgencia para permitirnos ser hombres y mujeres libres".
Teresa Subieta cerró la entrevista con un mensaje de esperanza, reafirmando que la identidad y la espiritualidad son las herramientas más poderosas para la construcción de una nueva América Latina.