POLITIZACIÓN DE LA RELIGIÓN
Hace más de 3.000 años en el Sinaí sonó un misterioso mandamiento: “No tomarás el nombre de Dios en vano”. Y otro: “No matarás”. Mandamientos reconocidos por las religiones monoteístas. Sin embargo, el fanatismo religioso con frecuencia cae en la tentación de utilizar el nombre de Dios para agredir y justificar la violencia y la guerra.