Desde este lugar del mundo, Torrejón de Ardoz, que tiene en sus calles la huella del imperialismo, exhibiendo en una rotonda, un avión militar norteamericano.
Que siendo un pueblo de gentes trabajadoras, está gobernado por el partido popular, de derecha extrema, elegido por esa misma clase trabajadora, que confunde la democracia con votar contra sus propios intereses.
Que tenemos un hospital público, construido con dinero público, pero gestionado por una empresa privada, que hace de nuestra salud un negocio para engrosar sus beneficios de manera obscena.