En el corazón del pueblo... Celebración de San Romero
Conferencia de José Arregui
25 de marzo, Palacio Almudí, 20:15
con ocasión de la celebración de la Pascua de San Romero de América (24 de marzo de 1980).
Conferencia de José Arregui
25 de marzo, Palacio Almudí, 20:15
con ocasión de la celebración de la Pascua de San Romero de América (24 de marzo de 1980).
No formo parte de ningún partido político. Mi “partido”, si así se le puede llamar, es la defensa y promoción de los derechos humanos. Mi programa de vida es la ética social, y como cristiano, el evangelio de Jesús. Desde esta opción existencial escribo estas líneas en un momento de crispación preelectoral, con la esperanza de ofrecer un modesto aporte a la actividad política.
Lo sabían EEUU y la Unión Europea. Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, 33 años, se iba a plantar en la calle y autoproclamarse presidente de Venezuela. La Administración Trump le mostró su apoyo en pocos minutos. Lo sabía de primera manera. Se confirma el rumor de que Guaidó viajó hace un mes a EEUU, Colombia y Brasil para, en secreto, informar o acordar la operación. La eufemísticamente llamada Comunidad Internacional reparte juego. Nicolás Maduro, te tocó, esta vez sí, parecen decir.
Los obispos de Guatemala, en una declaración emitida el 10 de enero, firmada por el presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala, monseñor Gonzalo de Villa Vásquez, obispo de Sololá-Chimaltenango, y por el secretario general, monseñor Domingo Buezo Leiva, obispo de Izabal, manifiestan "una enorme preocupación y una gran indignación por los acontecimientos desatados en los últimos días".
[...] Estamos ante el mayor negocio del hipercapitalismo contemporáneo que, en su proceso reproducción ampliada de beneficios, y a falta de nuevos territorios, ha colonizado plenamente nuestras vidas y nuestras mentes como nuevo mercado: ponemos a producir para gigantescas compañías norteamericanas incluso nuestras relaciones de amistad, nuestra intimidad. A cambio de una creciente psicopatologización masiva obtenemos ridículas satisfacciones narcisistas.
Los intelectuales progresistas exigen a la izquierda que aparque sus diferencias y se una para las elecciones. Un total de 27 firmantes respaldan un artículo promovido por Foro Ciudadano que pide a Podemos e Izquierda Unida–Verdes que alcancen «lo antes posible» un acuerdo de confluencia para que concurran juntos en las elecciones municipales y autonómicas de 2019.
La onda populista de la ultraderecha que se está propagando por la casi totalidad de los países europeos no es casual ni provisional. Es un ciclo histórico que se arraiga en los efectos no saldados de la crisis de 2008 y en la política de estabilidad de la Comisión Europea. El discurso populista es siempre despreciable porque busca y encuentra chivos expiatorios a los que instrumentaliza para justificar su principal objetivo: la conquista del poder sin una verdadera concepción del bien común, pues este poder se basa en el odio.